Causas de muerte - Inspiración de Jesucristo

Buscar
Vaya al Contenido

Menu Principal:

Causas de muerte

Proyecto Generador de Empleo


CAUSAS DE MUERTE

A nuestros continentes llegaron los europeos diciendo
que era prohibido mentir,
que era prohibido robar,
que era prohibido matar.
Todo eso llegaron diciendo
los mismos europeos que continúan mintiendo,
los mismos europeos que continúan robando,
los mismos europeos que continúan matando.

Cobranza de la Deuda Social


   Aquí primero nos usurpan todos nuestros alimentos y luego tranquilizan sus conciencias con sus miserables campañas mundiales contra el hambre. Aquí primero arman los ejércitos para que nos descuarticen y después mandan sus médicos incapaces de remendar sus desastres. Aquí dicen que nos ayudan a engordar el cuerpo los mismos que asesinan nuestro espíritu. Aquí se aprovechan de los medios de comunicación para engañar a todo el mundo con las imágenes tétricas que ellos mismos provocan para continuar enriqueciéndose. Aquí las instituciones benéficas y sus cómplices se permiten el lujo de pagar publicidad en la prensa, radio y televisión, para enriquecerse. Aquí truenan los martillos en los tribunales de justicia cuando los periodistas publican fotografías que no han sido autorizadas por algún rico personaje que hace valer sus derechos. ¿Quién los autoriza para que recauden dinero y se enri­quezcan ilícitamente publicando fotografías de nuestros niños y ancianos moribundos? ¿Acaso no es para continuar engañando y explotando a todo el mundo que aquí engordan a unos cuantos pobres y los exhiben todos los días como trofeos en sus escaparates propagandísticos? Si nuestra hermana Leyla supiera cómo la están utilizando los europeos para continuar explotando a todo su continente africano, desearía morirse de hambre. Nuestra hermana Leyla tiene su piel negra y su alma blanca, sus estafadores tienen su piel blanca y su alma negra.

   Aquí siempre son ellos los buenos y nosotros los malos. Aquí siguen creyendo que los asesinos de nuestros pueblos son los héroes de sus conquistas. Aquí llevan siglos comprando grandes propiedades con las riquezas que nos roban y se santifican con la basura que nos regalan. Aquí dicen que nos ayudan los mismos que nos marginan y torturan. ¿Acaso no sabemos por qué a los de Manos Unidas no les interesa ayudarle a los pobres españoles? ¿Acaso los dirigentes de Cáritas no han torturado a nuestros fieles familiares que murieron sirviendo a la Iglesia Católica? ¿Acaso no son cínicos los que primero matan al hijo y después cobran por las misas que ofician para rogar por la salvación del alma de la madre que torturaron? ¿Acaso no fueron sacerdotes y obispos dirigentes de Cáritas los que bendijeron las pistolas, metralletas, cañones, helicópteros, aviones y tanquetas que utilizaron para masacrar a nuestros pueblos cristianos? ¿Acaso no se alegraron los estafadores de Cáritas cuando los escuadrones de la muerte asesinaron a nuestro monseñor Romero? Aquí primero nos arrancan el corazón y después se inventan esa falsa historia de que no los queremos. Si soportamos en silencio sus torturas jamás reconocen nuestra santidad. Si nos atrevemos a protestar de inmediato nos acusan de subversivos para justificar su matanza. Todos guardan silencio y religiosamente se santiguan mientras a todas las naciones del mundo nos roban billones y billones de dólares cada año. A esos mismos ladrones los bendicen los sacerdotes y los alaban los periodistas cuando dan un miserable donativo.

   Estamos hartos de tanta corrupción. Hasta la Biblia han manipulado para estafarnos. Gracias a las explotadoras instituciones que nos han impuesto durante siglos nuestros continentes han financiado el desarrollo de las naciones que ahora se proclaman primermundistas. ¿Acaso no nos están extorsionando y masacrando con su usurero sistema económico y su terrorífica Deuda Externa? ¿Acaso no están utilizando nuestro propio capital para aniquilarnos con sus intereses? ¿Acaso no son las actuales instituciones benéficas internacionales la tapadera de su mortífero sistema? Los estafadores asistencialistas tienen la desfachatez de argumentar que somos los pobres los culpables de semejante degenere mundial.

   Los estafadores de las instituciones europeas se enriquecen con el pan nuestro de cada día. Los sobrevivientes de Armero, en Colombia, también pueden dar su testimonio. Ellos, al igual que todos los pobres del mundo, también tienen voz. Ellos saben quiénes los estafaron. Ellos saben que, al igual que otras muchas organizaciones humanitarias, los de la Cruz Roja se robaron la multimillonaria ayuda internacional que recaudaron para las víctimas del Volcán Nevado del Ruiz. Y fue un robo, porque la gente de todo el mundo entregó centenares de miles de millones de pesetas para los damnificados de Armero, no para que se enriquecieran las instituciones benéficas y sus estafadores. Los mismos miembros honestos de la Cruz Roja Colombiana denunciaron su grande estafa y en los tribunales colombianos se ventilaron casos de corrupción. Son cobardes esos estafadores que siempre se justifican manipulando los fines humanitarios de las instituciones. Con toda la centimilimillonaria ayuda que recaudaron en todo el mundo, todos los sobrevivientes de Armero en este momento deberían ser grandes terratenientes y potentes accionistas bancarios, no los pobres estafados que ahora están peor que antes del desastre; y, paradojas del asistencialismo, los estafadores que corrieron a ayudarles con ropa usada, comida podrida y medicinas caducadas, continúan impunemente disfrutando las ventajas de ser multimillonarios. En España los mismos dirigentes de la Cruz Roja reconocen públicamente su actual difícil situación económica derivada de su mala gestión. Según su actual presidente Juan Manuel Suárez del Toro, «las deudas acumuladas en años anteriores tienen maniatada a la mayor organización humanitaria del país. Pese al comienzo de estabilización, la deuda está cifrada en un total de 24.000 millones, lo que aún exigirá "10 años más de sacrificios"» (El País, del 4 de noviembre/95). El titular que se lee en el rotativo de amplia difusión en toda España dice textualmente que «Cruz Roja Española calcula que tardará diez años en enjugar sus deudas». La noticia específica que «la deuda de Cruz Roja Española ascendía, a finales de 1994, a 24.306 millones de pesetas, según los datos de la última auditoría, presentados ayer por Suárez del Toro. Ésta es la herencia de los casi cinco años de gestión encabezada por la anterior presidenta, Carmen Mestre, que se vio forzada a dimitir, hace ahora año y medio, tras conocerse las auditorías anuales de la entidad. Entre las operaciones más discutidas por dicho equipo están la permuta del edificio de la sede central, en la calle Eduardo Dato de Madrid, la venta de varios edificios a precios supuestamente inferiores a los de mercado y el agujero financiero de unos mil millones de pesetas del pabellón de la Cruz Roja en la Expo. Según la última auditoría, la organización humanitaria debe más de 7.800 millones a la Seguridad Social y más de 1.900 millones a Hacienda. A entidades financieras y proveedores les adeuda unos 12.000 millones. A esta cifra global hay que restarle, sin embargo, los 10.000 millones de pesetas en subvenciones o por prestación de servicios que la Administración y entida­des privadas adeudan a la organización.» Esto no lo decimos nosotros, sino los mismos dirigentes españoles de la Cruz Roja Española. En la misma publicación, el secretario de la entidad, Leopoldo Pérez Suárez, afirma: «"Nuestros centros más deficitarios son los hospitales y no tiene ningún sentido seguir manteniéndolos cuando la sanidad pública cubre al 100% de la población"» También dice: «Nueva sede. El nuevo equipo directivo tiene también previsto vender el nuevo edificio de su sede central en El Plantío, un barrio residencial a las afueras de Madrid, para trasladarse de nuevo al centro de la ciudad. "De momento, hemos preferido dejar este tema para más adelante, teniendo en cuenta lo delicado de la situación económica y la polémica suscitada por la permuta de la antigua sede", explica Leopoldo Pérez Suárez.» También dice que «Cruz Roja agrupa a unos 165.000 voluntarios y 5.600 trabajadores remunerados y cuenta con cerca de 617.000 socios.» Entre las cosas curiosas, los dirigentes de la entidad revelan que «habrá que seguir haciendo sacrificios durante al menos 10 años más.» La responsable de esa información que aparece en El País es la periodista Elena Castelló. Y, nosotros, como pobres financie­ros nos preguntamos: ¿Cómo es posible que los dirigentes de la Cruz Roja a los pobres nos pidan 10 años más de sacrificio? ¿Cómo es posible que nos continúen pidiendo dinero para financiar semejante fraude? Esa cruz es roja gracias a nuestra sangre que hipócritamente comercian con nuestro capital.

   Los estafadores todos los años le roban a las instituciones benéficas centenares de miles de millones, para montarse sus grandes empresas mercantiles, para continuar explotándonos y matándonos.

   Las memorias están frescas. ¿A quiénes les interesa aniquilar las memorias? ¿A qué instituciones benéficas les interesa que "haya desastres naturales, guerras civiles, hambrunas y epidemias? Existen suficientes pruebas para demostrar que las instituciones benéficas y sus estafadores se enriquecen ilícitamente cuando surgen desgracias en cualquier nación del mundo. Se disputan los donativos, como voraces aves de rapiña, porque les interesa enriquecerse. A sus estafadores multimillonarios los encubren guardando sepulcral silencio. Ellos mismos son los que hacen el doble juego mortal, dándole publicidad a las catástrofes para captar más donativos, al mismo tiempo que ocultan a sus grandes estafadores.

   Eso de que no se puede hacer nada para erradicar la corrupción es la gran mentira que propagan sus perversos estafadores. Eso de que no saben qué es lo que está pasando es la gran mentira que propagan sus cobardes encubridores. ¿Cómo es posible que tanta gente honesta se deje utilizar para semejantes fechorías? ¿Cómo es posible que miles de sacerdotes y monjas puedan permitir que se atropelle a la Iglesia Católica de tal manera? ¿Acaso a nuestros cardenales no les interesó acabar con el escándalo de la Banca del Vaticano? ¿Por qué a nuestros obispos no les interesa erradicar el escándalo de las estafas asistencialistas? De nada les servirá leer el Evangelio, mientras no lo cumplan. Mientras no cumpláis el «no robarás», el «no matarás» y el «no mentirás», todo vuestro testimonio de amor será falso. Por esa falsedad seréis juzgados y condenados. Cristo conoce las bajas pasiones de los fariseos y por eso los maldijo. ¿De qué les sirve que todos los días se arrepientan de sus pecados, si todos los días continúan cometiendo los mismos? ¿Por qué les continúan encantando los adornos superfluos en todas las parroquias? ¿Acaso no es la corrupción de las instituciones benéficas un adorno superfluo? ¿Acaso no leyeron la encíclica «Sollicitudo rei socialis» de S.S. Juan Pablo II? ¿Acaso no saben que el Catecismo de la Iglesia considera indispensable acabar con los mecanismos perversos y las estructuras de pecado que obstaculizan el desarrollo de los países pobres? ¿Acaso no saben quiénes han provocado el escándalo de instituir la corrupción en la vida religiosa?

   Dice nuestro catecismo que «el que usa los poderes de que dispone en condiciones que arrastran a hacer el mal se hace culpable de escándalo y responsable del mal que directa o indirectamente ha favorecido». Y si se saben de memoria el catecismo que enseñan en los templos, entonces ¿por qué se les olvida aplicarlo a la hora de la verdad? Dice el catecismo que «la oración cristiana lleva al hombre hasta la cumbre, hasta el perdón de los enemigos». Y si en realidad son sacerdotes y obispos representantes de Cristo, ¿por qué no nos perdonan la vida, en vez de continuar condenándonos a muerte? ¿Por qué nos odian a las comunidades cristianas de base? ¿Acaso no somos sus hermanos desheredados? Si en espíritu y en verdad oran con fe, si no rezan como rezan los fariseos, ¿por qué no nos demuestran su misericordia, en vez de imponernos tantos sacrificios innecesarios? Dios no necesita sacrificios inútiles.


 
Regreso al contenido | Regreso al menu principal