Conclusión - Inspiración de Jesucristo

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Conclusión

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CONCLUSIÓN

Esta es la oración cristiana
que los usureros de la Deuda Externa
no se atreven a rezar sinceramente
en todas las naciones del mundo:
Padre Nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre,
venga a nosotros tu reino.
Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día.
Perdona nuestras ofensas,
como también nosotros le perdonamos la deuda externa
a todas las naciones que despiadadamente explotamos con su propio capital.
Te prometemos no continuar matando a millones de pobres en todo el mundo,
librándolos para siempre de nuestra maldita usura.
Amén.

Cristo ya nos lo advirtió:
será más fácil que los camellos pasen por el ojo de una aguja,
antes que los usureros sean capaces de expresar esta oración sinceramente.
Los que se proclaman cristianos,
y rezan está oración falsamente,
se condenan a ellos mismos.
El perdón, basado en la verdad, es la expresión máxima del amor.
Y la verdad es ésta:
si los ricos nos cobran a los pobres la Deuda Externa,
¿por qué los pobres no hemos de cobrarle a los ricos la Deuda Social?
i Como Dios Manda !



Libro: El imperio de los pobres
Autor: Alfredo Medrano


 
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