PASTORES SATÁNICOS,

ESTAFADORES, POLÍTICOS E HIPÓCRITAS

Nuestro Dios Padre Todopoderoso,

en Santa Rosa de Lima, ha desenmascarado

el desmadre espiritual protestante

 

Fieles hermanos y hermanas de El Salvador:

Nuestros desmadrados y blasfemos hermanos y hermanas protestantes, al dedicarse a denigrar a la Santísima Virgen María, ante nuestro Dios Padre y el Hijo y el Espíritu Santo, han violado todos los Sagrados Mandamientos de la Ley , condenando al infierno todas sus almas protestantes.

Todos los fieles hijos e hijas de Dios tenemos ineludible obligación de cumplir el Sagrado Mandamiento de honrar al Padre y a la Madre de nuestro Hermano Jesucristo. Todos nuestros desmadrados y blasfemos hermanos y hermanas protestantes, que por amor al maldito dinero y al poder mundano se han convertido en fieles esclavos de Satanás, en todo el mundo hipócritamente se dedican a denigrar a la Santísima Madre de Dios con nosotros, incumpliendo los Sagrados Mandamientos de nuestro Dios Padre.

En Santa Rosa de Lima, nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio Ortez, ese desgraciado pariente mío, durante las últimas dos décadas se ha creído el más próspero y famoso predicador evangélico, no sólo por haber creado una endiablada emisora de radio y un endiablado canal de televisión para denigrar a los hermanos y hermanas cristianas que en la Iglesia Católica honramos y veneramos a nuestra Santísima Virgen María y a los santos y santas que nos presiden ante nuestro Dios Padre, sino también por ser el pastor protestante que más dinero les ha sacado a nuestros hermanos y hermanas creyentes.

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio, ese desgraciado pariente mío, por haber utilizado los templos y los montes para vanagloriarse que él y todos sus fanáticos seguidores ya están salvos, por dedicarse hipócritamente a profetizar y hablar en lenguas, por mentir al hacerle creer a los enfermos que tiene don de sanación, por promover su insaciable amor al dinero con su anticristiana doctrina de la prosperidad, por crear y traer cada vez más pastores estafadores, por hacer y decir en sus televisados cultos toda clase de payasadas y que todos sus fanáticos seguidores lo aplaudan con mayúsculo escándalo, por gritar hipócritamente que todos ellos han recibido y llevan a nuestro Señor Jesucristo en su corazón, por engañar a los creyentes al asegurar que están iluminados por el Espíritu Santo y que hacen la voluntad de nuestro Dios Padre, por ser injustos e inmisericordes al dedicarse a denigrar la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María, recibió de nuestro Dios Padre Todopoderoso un inesperado nieto sordomudo, para desenmascarar la satánica corrupción pastoral protestante.

Si nuestro Dios Padre Todopoderoso eligió entre todas las mujeres a la Santísima Virgen María para que engendrase, pariese, amamantase y creciese con divino amor a su Hijo, y que fuese ella quien soportase el maternal dolor que le causó la pasión y crucifixión de nuestro Señor y Salvador, todos los que somos fieles hijos e hijas de Dios, quienes por gracia divina desde nuestra infancia hemos sido bautizados para ser fieles hermanos y hermanas de Dios con nosotros, por Sagrado Mandamiento de nuestro Dios Padre Eterno, tenemos ineludible obligación de honrar y venerar espiritualmente a nuestra Santísima Madre, a la Santísima Madre de nuestro divino Hermano Jesucristo.

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio, ese fiel amante de todo el dinero maldito que en los templos y montes protestantes le ha dado y le continuará dando Satanás y todos sus demonios, es traficante de almas al infierno. Ese ingrato y desalmado pariente mío, ese blasfemo e hipócrita evangélico, ese traficante, que por dinero corrompe almas de creyentes para entregárselas a Satanás, con mala fe e insidia malinterpreta y tergiversa por completo la Sagrada Biblia , para denigrar a la Santísima Madre de Emmanuel, para pervertir, dividir y condenar al infierno a nuestros hermanos y hermanas creyentes. A ese satánico traficante de almas, para desenmascarar su satánico envío de almas al infierno, nuestro Dios Padre le envió un inesperado nieto sordomudo.

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio, ese mercantilista y materialista pastor, por su desmedido e insaciable amor al maldito dinero, por ser codicioso y soberbio, por querer tener cada vez más hermanos y hermanas creyentes que le den mayores cantidades de dinero, sembrando cizaña, se ha dedicado a desmadrar a nuestros hermanos y hermanas, a sabiendas que con su satánico desmadre espiritual los condenan al infierno que los falsos evangelistas han creado y promueven en El Salvador y en todo el mundo. Ese inesperado e inocente niño sordomudo, que nuestro Dios Padre nos ha dado de herencia a todos los fieles hermanos y hermanas de Santa Rosa de Lima, a este mundo no ha venido a otra cosa, sino a desenmascarar la corrupción protestante.

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio, ese desgraciado pariente mío, el Pastor General de la Iglesia Emanuel de Santa Rosa de Lima, por no tener temor de nuestro Dios Padre, en el año 2000 de nuestro Señor Jesucristo, escribió y vendió un libro que tituló “Experiencia familiar inesperada”, en el cual dejó plasmado, en tinta indeleble, que el inesperado y sordomudo hijo de su hija es obra de Satán. En nuestro pueblo nunca jamás ningún cristiano había escrito y utilizado los templos para vender miles de libros con el diabólico afán de ganar miles de dólares, y mucho menos publicando que su inesperado nieto es obra de Satán. El único pastor charlatán que lo ha hecho es nuestro famoso desmadrado y blasfemo hermano Emilio.

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio, el más famoso y perverso pastor evangélico que existe en Santa Rosa de Lima, con su satánica doctrina eclesial ha vuelto cada vez más codiciosos y perversos los corazones y las mentes de nuestros hermanos y hermanas comerciantes, y los de quienes van a los templos porque ansían ser ricos sin importarles cómo, y los de quienes quieren encubrir su maldad con falsas apariencias. Debido a la satánica doctrina mercantilista que desde hace décadas los falsos apóstoles y falsos profetas vienen promoviendo y financiando en los templos protestantes, sin importarle dejar en evidencia la satánica corrupción pastoral protestante, en cuanto descubrió que su hija de 13 años había sido embarazada por su novio, en su diabólico e inesperado libro publicó que el embarazo de su hija era obra de Satán. Y como ese idólatra pastor es fiel e insaciable amante del dinero, para ganar más malditos miles de dólares, en la Iglesia Evángelica Emanuel aprovechó el embarazo de su hija para escribir y vender miles de ejemplares de su inesperado y satánico libro, donde personalmente confiesa su demoníaca posesión.

Cuando los fanáticos y perversos “hurs y aarones” de nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio arreciaron su campaña para tratar de convencerme que renunciara a nuestra Iglesia Católica y que aceptara ser de nuevo bautizado bañándome vestido en la piscina de un centro turístico de nuestro pueblo y que tal acto lo presenciase toda la gente que se emboba y vanagloria viendo su perverso canal de televisión, me negué, porque sus rebautismos no son ningún acto de fe, sino una de las más abominables aberraciones protestantes.

A los fieles seguidores de nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio, les fui refutando, con textos de la Sagrada Biblia , todos y cada uno de los perversos argumentos sectarios que me presentaban para convencerme que me rebautizara en su templo. En su satánico afán de querer convertirme en protestante, creyendo que así me iban a convencer, se ensañaron hablando mal de nuestra Santísima Virgen María. Hablando mal de nuestra Santísima Madre, nos denigran a todos los fieles hijos e hijas de Dios que espiritualmente somos fieles hijos e hijas de María. Así condenan sus malignas almas al infierno, porque denigrando a la Santísima Virgen María denigran a nuestro Dios Padre y al Hijo de Dios y al Espíritu Santo. Los satánicos protestantes no pueden alegar ignorancia, porque conscientemente violan el Sagrado Mandamiento que a todos los fieles hermanos y hermanas cristianas nos ordena honrar a Padre y Madre.

Cuando trataban de convencerme para que me rebautizara, en reiteradas ocasiones, después de utilizar la Biblia de Jerusalén y la Biblia Latinoamericana , utilicé la Biblia de Estudio Pentecostal, la misma Biblia que ellos utilizan, para tratar de hacerles reconocer y corregir sus errores y ofensas. Una noche, cuando me cansé de escuchar sus tantos disparates, en la casa del también protestante hermano Bernardo Romero, les enseñé el libro que escribió el cuñado de mi hermana, su Pastor General, y les dije que ese libro es satánico; de inmediato, los hipócritas hermanos y hermanas evangélicos que llevaban tiempo acosándome, se quedaron sorprendidos y callados, porque ellos conocen su satanismo; y esa misma noche comencé a escribir la serie de libros que he venido publicando por partes, titulada “¡Nuestra Sagrada Familia!”, para obligarlos a cumplir los Sagrados Mandamientos de la Ley que nos ha impuesto nuestro Dios Padre Celestial, para que no continúen siendo hermanos y hermanas desmadradas, para que no continúen deshonrando a la Santísima Madre de Emmanuel, a la Santísima Madre de Dios con nosotros.

A través de la Internet estoy distribuyendo copia digital del satánico libro que escribió y vendió nuestro desmadrado hermano Emilio, advirtiéndoles que fueron hermanos y hermanas de la Iglesia Emanuel quienes después de haberlo estudiado detectaron su satanismo, y me lo entregaron con las reseñas a color en los párrafos que expresan su satanismo, para que lo denunciase ante todo el mundo, en cuanto que ellos internamente se encuentran imposibilitados para combatir la satánica doctrinal que impera en la Iglesia Emanuel y en el Colegio Evangélico, suplicándome que guardara su anonimato para evitarles tener que soportar las represalias de los fanáticos “hurs y aarones” del pastor evangélico que por su maligno amor al dinero satanizó a su inocente nieto.

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio y todos sus secuaces evangélicos, en la Iglesia Emanuel se han convertido en desalmados e inmisericordes protestantes, expulsando a cuanto hermano y hermana creyente no se somete a su mercantil doctrina de amor al dinero. Al profesor Guillermo Martínez, después de tantos años de ser Director del Colegio Evangélico, lo destituyeron de tal cargo, en cuanto demostró no estar de acuerdo con la satánica doctrina protestante que están imponiendo en nuestro pueblo. Al igual que nuestro hermano Guillermo, muchos otros hermanos y hermanas han tenido que soportar la hipocresía e injusticia de los pastores estafadores. Fieles a su amor al dinero y los poderes mundanos, al mismo tiempo que se dedican a alabar hipócritamente a nuestro Dios Padre, con crueldad e injusticia, han ido creando la cohorte de pastores adoradores del dinero que predican e imponen la satánica doctrina protestante.

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio y todos sus secuaces protestantes, en la Iglesia Emanuel , no adoran a nuestro Dios Padre, sino al maldito dinero. Si todos esos protestantes que dicen ser cristianos y evangélicos adoraran a nuestro Dios Padre, harían lo que manda y ordena nuestro Dios Padre. Como todos esos hipócritas protestantes son fieles adoradores del dinero, no hacen lo que nuestro Dios Padre manda y ordena, sino las maldades que tienen que cometer para ganar millones de dólares. Al final de cuentas, esa es su satánica doctrina protestante: ganar dinero. Los protestantes le venden su alma a Satanás, para ganar dinero. Los pastores estafadores en la Iglesia Emanuel y en el Monte Sinaí durante décadas han estado haciendo hipócritas y escandalosas campañas evangélicas, no para salvar el alma de nuestros hermanos y hermanas creyentes, sino para engañarlos, para estafarlos, para ganar dinero, para proclamar que son prósperos económicamente, para hacer lo que Satanás quiere que hagan.

En este mundo, a todo aquel que quiere ser malo, le resulta fácil; a quien quiere ser bueno, le resulta difícil. A los pastores hipócritas que estafan a miles de creyentes, les resulta fácil cometer tales delitos, porque a sus víctimas los engañan diciéndoles lo que quieren oír, a sabiendas que sus mundanos seguidores son codiciosos y vanidosos; evitar que esos pastores los estafen, resulta realmente difícil, porque no les gusta escuchar la verdad; aunque resulta difícil desenmascarar a los estafadores, con la gracia de nuestro Dios Padre, todo es posible.

A nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio, en reiteradas ocasiones le he dicho por escrito que si quiere ser auténtico cristiano, que si quiere dejar de ser pastor satánico, tiene ineludible obligación de abominar su satánico libro; y se ha negado a hacerlo, por el mezquino interés que tiene de seguir endemoniando y estafando a nuestros hermanos y hermanas creyentes. A todos los que le decimos que abomine su satánico libro, ese satánico pastor protestante nos detesta, porque él sabe que lo estamos obligando a renunciar a todas las satánicas doctrinas sectarias que durante la era cristiana han promovido los pastores protestantes en todo el mundo. Nos detesta, porque nuestro Dios Padre nos faculta para obligarlo a que deje de ser pastor satánico, porque deseamos que se arrepienta de todos sus pecados mortales, porque deseamos que repare todos los graves daños y perjuicios causado a sus víctimas, porque deseamos que salve su alma.

Al soberbio Pastor de la Iglesia Emanuel , al desmadrado y blasfemo hermano Emilio, nuestro Dios Padre lo ha humillado en Santa Rosa de Lima, dándole como herencia un inesperado nieto sordomudo, para que todos los miembros de las sectas protestantes reconozcan que no les conviene seguir deshonrando a la Santísima Madre de todos los fieles hermanos y hermanas cristianas, para que reconozcan el infierno que han creado en todos los pueblos naciones proclamando sus satánicas doctrinas protestantes.

Nuestro Dios Padre ha hecho en El Salvador y en Santa Rosa de Lima lo que millones y millones de hermanos cristianos y hermanas cristianas en todo el mundo desde hace tanto tiempo deseábamos que hiciera. Mas no lo hizo cuando nosotros deseamos, sino cuando Él quiso hacerlo, porque no se hace nuestra voluntad, sino la voluntad de nuestro Dios Padre. Miles y miles de hipócritas hermanos pastores y hermanas pastoras evangélicas amantes del dinero ajeno, se jactan de estar ya salvas, al mismo tiempo que aseguran que los cristianos no necesitan hacer obras para salvarse, que tan sólo por su fe son salvas. Con esa falsa doctrina cristiana, en todo el mundo confunden, pervierten y explotan a millones y millones de hermanos y hermanas cristianas. Y nuestro Dios Padre escogió a nuestro hermano Emilio, para desenmascarar ante todo el mundo el satanismo pastoral, el desmadre espiritual, la eterna condenación protestante.

Nuestro hermano y blasfemo Emilio lleva décadas asegurando que él ya está salvo, asegurando que no necesita hacer obras para salvarse, que por su fe está salvo. Después de haber escrito y vendido su satánico libro, incluso después de haberse negado a abominar su satánico libro, el Pastor General de la Iglesia Evangélica Emanuel hipócritamente sigue asegurando que él ya está salvo, que no necesita hacer ninguna obra para salvarse, que por su fe está salvo.

Gracias a Dios, en Santa Rosa de Lima y en El Salvador, son cada vez más cristianos y cristianas quienes detestan a nuestro hermano Emilio, por haberse convertido en un fiel amante del dinero ajeno, por todas las payasadas que hacen y dicen en la televisión y radio para sacarle más dinero a nuestros ignorantes e ingenuos hermanos y hermanas creyentes, por su cada vez más ofensiva y codiciosa doctrina sectaria.

A nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio su mala fe no puede salvarlo, jamás se salvará con su mala fe, ni lo salvará la mala fe de ninguno de sus perversos “hurs y aarones”, porque su fe está totalmente muerta, porque su fe apesta tanto como la fe muerta de todas sus víctimas, porque su mala fe lo obliga a negarse a abandonar las satánicas doctrinas protestantes, porque su mala fe lo obliga a no realizar obras de justicia y misericordia que agraden a Dios y liberen de las doctrinas satánicas a todos los hermanos y hermanas protestantes.

Si nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio quiere salvarse y salvar a sus condenados hermanos y hermanas protestantes, tendrá que demostrar su buena fe, con obras de justicia y misericordia. La primera obra de justicia y misericordia que tendrá que hacer en Santa Rosa de Lima: abominar el satánico libro que escribió y vendió en la Iglesia Evangélica Emanuel, para así poder librar ante todo el mundo a su inocente nieto de su satánica condena.

Mientras el Pastor General de la Iglesia Evangélica Emanuel, mientras ese falso apóstol y profeta no abomine su satánico libro protestante, toda su hipócrita prédica protestante seguirá siendo obra de Satán. Cuando Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio haga su primera obra de justicia y misericordia, en cuanto abomine públicamente su satánico libro, comenzará a reconocer que su inocente nieto no es obra de Satán.  Cuando Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio ante todo el mundo haga su primera obra de justicia y misericordia, en cuanto abomine su satánico libro, comenzará a reconocer que su inocente nieto es como cualquier otro hijo de Dios. Mientras Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio no haga su primera obra de justicia y misericordia, mientras no abomine su satánico libro, según dice en su demoníaco libro, su nieto seguirá siendo obra de Satán.

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio obligadamente tendrá que librar a su nieto de su satanismo, para honra y gloria de El Salvador y de todo el mundo.

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio obligadamente tendrá que demostrar su buena fe, con obras de justicia y misericordia, si quiere reconocer que su nieto no es obra de Satán.

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio obligadamente tendrá que demostrar su buena fe, con obras de justicia y misericordia, si quiere reconocer que su nieto es como cualquier otro sordomudo hijo de Dios.

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio obligadamente tendrá que demostrar que es un humilde hermano de Santa Rosa de Lima, para honra y gloria de El Salvador y de todo el mundo.

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio dejará de aborrecer a Santa Rosa de Lima, para honra y gloria de El Salvador y de todo el mundo.

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio deberá reconocer que Santa Rosa de Lima es obra de Dios, para honra y gloria de El Salvador y de todo el mundo.

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio sabe que Santa Rosa de Lima seguirá evangelizando su corazón y su mente, para honra y gloria de El Salvador y de todo el mundo.

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio sabe que ya no podrá seguir engañando y ofendiendo a los hermanos y hermanas de Santa Rosa de Lima, para honra y gloria de El Salvador y de todo el mundo.

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio sabe que él tiene obligación de honrar y venerar a nuestra Santísima Madre Virgen María, para honra y gloria de El Salvador y de todo el mundo.

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio sabe que todos los hermanos y hermanas de Santa Rosa de Lima tienen obligación de honrar y venerar a nuestra Santísima Madre Virgen María, para honra y gloria de El Salvador y de todo el mundo.

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio sabe que Santa Rosa de Lima y todos los santos y santas nos presiden ante nuestro Dios Padre, honran y veneran a nuestra Santísima Madre Virgen María, para honra y gloria de El Salvador y de todo el mundo.

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio sabe que tiene ineludible obligación de cumplir y hacer cumplir los Sagrados Mandamientos de la Ley impuesta por nuestro Dios Padre, para honra y gloria de El Salvador y de todo el mundo.

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio sabe que su satánica doctrina pastoral protestante no debe seguir pervirtiendo el corazón y la mente de nuestros hermanos y hermanas cristianas, para honra y gloria de El Salvador y de todo el mundo.

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio sabe que obligadamente tendrá que demostrar su buena fe, renunciando a su satánica hipocresía eclesial protestante, si quiere dejar de ser satánico Pastor General de la Iglesia Evangélica Emanuel.

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio sabe que nuestro Dios Padre quiere que renuncie a su satánica doctrina sectaria, al maligno amor al dinero ajeno y a los privilegios mundanos.

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio sabe que ha creado su propio infierno en la Iglesia Emanuel y que se enfrentará a la eterna ira e implacable justicia de nuestro Todopoderoso Dios Padre.

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio sabe que mientras no demuestre su buena fe, mientras no abomine su satánico libro, todas sus hipócritas prédicas seguirán siendo las más evidentes manifestaciones de su satánica corrupción doctrinal y eclesial.

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio sabe que mientras no demuestre su buena fe, mientras no abomine su satánico libro, con todas las banales profecías y los ininteligibles alaridos que vomita cuando predica, seguirá demostrando su satanismo eclesial protestante.

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio sabe que mientras no demuestre su buena fe, mientras no abomine su satánico libro, todo el maldito dinero que recauden en sus endiablados templos y campañas servirá para seguir financiando su satánica doctrina protestante.

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio sabe que mientras no abomine su satánico libro, mientras no renuncie a su satanismo, seguirá consumiéndose en el infierno de las cada vez más confusas y perversas doctrinas protestantes que Satanás a diario promueve en El Salvador y en todo el mundo.

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio sabe que mientras no abomine su satánico libro, en El Salvador y en todo el mundo será el pastor evangélico más famoso, por su declarado satanismo protestante.

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio sabe que en la Iglesia Evangélica Emanuel de Santa Rosa de Lima obligadamente tendrán que aborrecer su satanismo protestante, para honra y gloria de El Salvador y de todo el mundo.

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio sabe que mientras él siga siendo satánico, la Iglesia Evangélica Emanuel de Santa Rosa de Lima seguirá sirviendo para hacer cada vez más hipócritas a los creyentes cristianos, ya que él y todos sus pastores secuaces seguirán utilizando la radio y la televisión para sacarles cada vez más centenares de miles de dólares, utilizando toda clase de artimañas para seguir alabando y bendiciendo hipócritamente a nuestro Dios Padre Celestial, para seguir financiando su satánica doctrina sectaria.

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio sabe que los pastores satánicos son soberbios y necios, y que los pastores hipócritas prefieren seguir siendo satánicos, por su maligno amor al dinero ajeno.

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio sabe que nuestro Todopoderoso Dios Padre humilla y condena a todos los predicadores hipócritas, y de su eterna ira e implacable justicia jamás podrán escapar.

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio sabe que nuestro Dios Padre Todopoderoso le ha dado de herencia un inesperado nieto sordomudo, para demostrar que son falsas todas las satánicas campañas de sanación que han realizado y las que sigan realizando.

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio sabe, al igual que lo sabe todo nuestro pueblo, que en la Iglesia Emanuel ha fracasado él y todos sus secuaces pastores protestantes, cuanta vez han tratado de sanar a su inesperado y sordomudo nieto.

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio sabe que él es un arrogante maldito, un fiel amante del dinero, un irreligioso protestante, condenado al infierno que ha creado con su propia maldad.

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio sabe que él y todos sus pastores secuaces están condenando al infierno a cada vez más ignorantes e hipócritas hermanos y hermanas creyentes.

Para honra y gloria de El Salvador y de todo el mundo, a continuación presento el satánico libro que obligadamente tendrá que abominar nuestro hermano Emilio:

Libro: EXPERIENCIA FAMILIAR INESPERADA

Autor: ÁNGEL EMILIO ORTEZ ANDRADE

Pastor General de la Iglesia Emanuel de Santa Rosa de Lima

Asociación Apóstoles y Profetas

El libro del Pastor Emilio Ortez blasfema al Espíritu Santo, al atribuir a Satanás lo que es obra del Espíritu Santo. Para evitar que los pastores en la Iglesia Emanuel sigan engañando y pervirtiendo a nuestros hermanos y hermanas creyentes, todos los fieles cristianos y cristianas debemos repudiar este satánico libro.

Aquí lo puedes ver o bajar en formato PPS

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio obligadamente tendrá que abominar su satánico libro, si quiere librar de su satanismo a su inesperado nieto sordomudo.

 Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio tendrá que renunciar a su satanismo protestante, si es que en espíritu y en verdad desea reconocer que todos los niños y niñas discapacitadas de Santa Rosa de Lima son los más privilegiados hijos e hijas de nuestro Dios Padre.

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio sabe que en Santa Rosa de Lima existen muchos niños y niñas discapacitadas que necesitan tener su propia escuela, y que obligadamente deberá seguir demostrando su fe con obras de justicia y misericordia, deberá demostrar su amor por los niños y niñas pobres de nuestro pueblo, para que todos los hijos e hijas predilectas de nuestro Dios Padre disfruten de su propia Escuela de Educación Especial “Divina Providencia”.

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio sabe que en Santa Rosa de Lima y en El Salvador existen miles de hombres y mujeres, todos pobres hijos e hijas de Dios, que son víctimas del alcohol y las drogas, y que obligadamente tendrá que seguir demostrando su fe con obras de justicia y misericordia, para que nuestros pobres hermanos y hermanas alcohólicas y drogodependientes puedan tener nuevas Clínicas “Sagrado Corazón de Jesús”, donde se rehabiliten y alaben a nuestro Dios Padre.

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio sabe que en Santa Rosa de Lima existen cientos de familias que no tienen terreno ni casa propia donde vivir con la dignidad que merecen, y que todos los cristianos y cristianas debemos unirnos para comprar los terrenos y construir las casas donde puedan vivir como nuestro Dios Padre manda y ordena.

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio sabe que tendrá que despojar su corazón y su mente del satánico egoísmo y de la soberbia protestante que desde su nacimiento lo mantiene esclavizado, para que pueda demostrar su buena fe con obras de justicia y misericordia que agraden a nuestro Dios Padre y beneficien a todos nuestros hermanos y hermanas pobres.

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio sabe que gracias al amor que profesamos por nuestra Santísima Madre Virgen María, millones de hijos e hijas de Dios en todo el mundo nos dedicamos de por vida a demostrar nuestra fe cristiana con obras de justicia y misericordia, para honra y gloria de El Salvador, no haciéndolo por nosotros mismos, sino por voluntad de nuestro Dios Padre.

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio sabe que cualquiera puede demostrar su fe con obras, mas nadie puede demostrar su fe sin obras.

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio sabe que la fe sin obras, gracias a Satán, es muerte, y muerte eterna; y que la fe con obras, gracias a Dios, es vida, y vida eterna.

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio sabe que nuestro Dios Padre desea que demuestre su fe con obras, para honra y gloria de El Salvador y de todo el mundo.

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio sabe que la división eclesial y los conflictos entre las iglesias es obra de Satán, y que nuestro Dios Padre quiere que eliminemos todo espíritu de división y corrupción, para honra y gloria de El Salvador y de todo el mundo.

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio me aborrece porque sabe que escribo por voluntad de nuestro Dios Padre, para honra y gloria de El Salvador y de todo el mundo.

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio me aborrece porque no le permito que impunemente siga cometiendo cada vez más abominables crímenes en los templos protestantes.

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio me aborrece porque sabe que Dios está con nosotros, con quienes combatimos la injusticia e inmisericordia de los satánicos e hipócritas protestantes, con quienes realizamos obras de justicia y misericordia para la salvación de las almas.

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio me aborrece porque sabe que le reprendo para que renuncie a su satanismo y sin ninguna hipocresía y malicia se apegue a la sana doctrina de nuestro Señor Jesucristo, nuestro Santo Patrono, El Salvador del Mundo.

Nuestro desmadrado y blasfemo hermano Emilio me aborrece porque sabe que “el salmo más largo de la Biblia dice y repite sin cesar que observar las palabras de Dios es vida y felicidad”.

“Dichosos los que sin yerro andan el camino y caminan según la Ley del Señor”.

“Dichosos los que observan sus testimonios y lo buscan de todo corazón, que sin cometer injusticias caminan por sus sendas”.

“Me he complacido en seguir tus testimonios más que en tener toda una fortuna”.

“En tus preceptos me deleitaré, jamás me olvidaré de tus palabras”.

“Sé bueno con tu servidor y viviré, pues yo quisiera guardar tu palabra”.

“Abre mis ojos para que yo vea las maravillas de tu Ley”.

“En la tierra soy sólo un pasajero, no me ocultes, pues, tus mandamientos”.

“Mi alma se consume deseando tus juicios en todo tiempo”.

“Tú amenazas a los arrogantes malditos, que desertan de tus mandamientos”.

“Inclina mi corazón hacia tus testimonios y no hacia la ganancia”.

“Cumple con tu siervo  tu promesa, dirigida a aquellos que te temen”.

“Aparta de mí el desprecio que temo, pues tus juicios son para mi bien”.

“Quiero observar tu Ley constantemente, por siempre jamás”.

“Este es mi consuelo en mi miseria, que tu palabra me vivificará”.

“Los soberbios se burlaban mucho de mí, pero no me he movido de tu Ley”.

“Me acuerdo de tus juicios de otros tiempo y eso, Señor, me da aliento”.

“Al ver a los impíos me da rabia: ¿por qué abandonan tu Ley?

“Por lo menos esto me quedará, haber guardado tus ordenanzas”.

“Los pecadores intentaron seducirme, pero no me he olvidado de tu Ley”.

“Me he aliado con todos los que te temen y que observan tus ordenanzas”.

“Los soberbios me recubren de mentira, mas, con todo el corazón, guardo tus ordenanzas”.

“Su corazón está paralizado y ciego, pero para mí tu Ley es mi delicia”.

“Fue bueno para mí que me humillaras, para que así aprendiera tus preceptos”.

La Ley de tu boca vale más para mí que millones de oro y plata”.

“Tus manos me han hecho y organizado, dame inteligencia para aprender tus mandatos”.

“Se alegrarán los que te temen al ver que he esperado en tu palabra”.

“Sé, Señor, que tus juicios son justos y que con razón me has afligido”.

“Que tu gracia me asista y me consuele, conforme a tu palabra dada a tu siervo”.

“Confunde a los soberbios que me calumnian, mientras yo medito en tus ordenanzas”.

“Que se vuelvan a mí los que te temen y saben de tus testimonios”.

“Que cumpla mi corazón sin falla tus preceptos, para que no quede avergonzado”.

“Si en tu Ley no hubiera puesto mis delicias habría perecido en mi miseria”.

“Jamás olvidaré tus ordenanzas pues por ellas me haces revivir”.

“Tuyo soy, sálvame, ya que he buscado tus ordenanzas”.

“Los malvados me espían para perderme, pero estoy atento a tus testimonios”.

“He visto el fin de todo lo perfecto, ¡cuánto más amplio es tu mandamiento!”.

“Me haces más sabio que mis enemigos, por tu mandamiento que es siempre mío”.

“Soy más agudo que todos mis maestros, merced a tus testimonios que medito”.

“Superé a los ancianos en saber, pues guardo tus ordenanzas”.

“De tus juicios no me he apartado, pues tú me los enseñas”.

“Tus ordenanzas me han dado la inteligencia, por eso odio cualquier ruta mentirosa”.

“Para mis pasos tu palabra es una lámpara, una luz en mi sendero”.

He hecho un juramento y lo mantendré, de guardar tus justos juicios”.

“He sido hasta el colmo afligido, vivifícame, Señor, según tu palabra”.

“Acepta, Señor, la ofrenda de mi boca, y enséñame tus juicios”.

“Expongo mi vida a cada instante, pero jamás me olvido de tu ley”.

“Tus testimonios han sido siempre mi herencia, son la alegría de mi corazón”.

“Apártense de mí, agentes del mal, para que guarde los mandamientos de mi Dios”.

“Desprecias a los que abandonan tus preceptos, sus proyectos no son más que mentira”.

“He actuado con derecho y con justicia, no me entregues a mis opresores”.

“Defiende la causa de tu servidor, no dejes que me opriman los soberbios”.

“Señor, es tiempo de que actúes, pues se viola tu Ley; al verlo amo más tus mandamientos, los aprecio más que el oro fino”.

“Me regulo por todos tus preceptos y odio cualquier camino de mentira”.

“Exponer tus palabras es dar luz y abrir la inteligencia de los sencillos”.

“De mis ojos han brotado ríos de lágrimas, al ver que no se observa tu Ley”.

“Me consumo de indignación, pues mis adversarios olvidan tus palabras”.

“Aunque soy poca cosa y despreciable, no me olvido de tus ordenanzas”.

“Tu justicia es justicia eternamente y tu Ley es verdad”.

“Tus testimonios son justicia eterna, dame inteligencia y viviré”.

“Te invoco, Señor, con todo el corazón, respóndeme, pues quiero observar tus preceptos

“Yo a ti clamo, sálvame, pues quiero guardar tus testimonios”.

“Mis perseguidores se adhieren al crimen, pero se alejan de tu Ley”.

“Lo que hace tiempo sé de tus testimonios es que los fundaste para siempre”.

“Mira mi miseria y líbrame, pues no me he olvidado de tu Ley”.

“Defiende mi causa y líbrame, que me vivifique tu palabra”.

“La salvación está lejos de los impíos, pues no se interesan en tus preceptos”.

“Frecuentes son, Señor, tus misericordias, hazme vivir según tus juicios”.

“Ví a los traidores y me dieron asco, pues no respetan tu palabra”.

“El principio de tu palabra es la verdad, tus juicios son justos para siempre”.

“Tu palabra me llena de gozo como quien encuentra un gran tesoro”.

“Detesto la mentira, la aborrezco, pero eso sí que amo tu Ley”.

“Espero, Señor, tu salvación, y pongo en práctica tus mandamientos”.

“Mi alma toma en cuenta tus testimonios, los amo totalmente”.

“Observo tus ordenanzas, tus testimonios, a tu vista están todos mis caminos”.

“¡Que mi grito se acerque a tu faz, Señor, según tu palabra, dame inteligencia!”.

“¡Que mi súplica llegue hasta tu presencia, líbrame de acuerdo a tu palabra!”.

“¡Que mis labios publiquen tu alabanza, pues tú me enseñas tus preceptos!”.

“¡Que mi lengua celebre tu palabra, pues son justos todos tus mandamientos!”.

“¡Que tu mano venga a socorrerme, pues yo elegí tus ordenanzas!”.

“He ansiado, Señor, tu salvación, y tu Ley ha sido mi delicia”.

“¡Que mi alma viva para alabarte, y tus juicios vendrán en mi ayuda!”.

“Iba errante como oveja perdida, ven a buscar a tu servidor, pues bien sabes que no olvidé tus mandamientos”.

“Aparté mis pasos de todo mal camino, pues quería ser fiel a tu palabra”.

 “Los soberbios me han cavado trampas, lo que estaba en contra de tu Ley”.

“Todos tus mandamientos son verdad: me persiguen sin razón, ¡ayúdame!”.

 Que nuestro Dios Padre les bendiga.

Su hermano en Cristo Jesús,

Alfredo Medrano